Sobre Balmart

No sé muy bien cuándo empezó esto.

Supongo que uno comienza escribiendo para entender algo pequeño y termina vaciándose completo sin darse cuenta.

Aquí no vas a encontrar moralejas ni frases acomodadas para parecer profundo. Tampoco promesas de iluminación emocional. Ya hay demasiada gente vendiendo eso. Yo apenas estoy intentando decir las cosas como son… o como al menos se sienten cuando el ruido baja y ya no queda mucho dónde esconderse.

Escribo textos, fragmentos, ideas sueltas y letras que a veces terminan convirtiéndose en canción. Otras no. Algunas nacieron para quedarse calladas y aun así encontraron cómo escaparse.

Balmart no es un personaje exactamente. Es más bien una mesa donde se sientan distintas partes de mí: el que todavía cree en el amor, el que desconfía de todo, el que ironiza para no romperse, el que extraña, el que observa demasiado y el que sigue esperando algo aunque ya debería haberse cansado.

Me gustan las conversaciones de madrugada, la gente que no necesita fingir fortaleza todo el tiempo y las canciones que parecen hablarte al oído cuando manejas solo.

Supongo que este lugar nació para eso.

Para dejar aquí ciertas cosas antes de que se pudran adentro.